lunes, 23 de mayo de 2011

Ending

Qué escribir cuando tus párpados parecen aún tatuados en rojos...
Qué hacer cuando sigues dudando, pero antes no era lo mismo, y empiezas a colapsar...
No sabes qué hacer, no sabes cómo reaccionar.
Pero sabes que el primer paso es... la calma. Logrando la calma, todo puede mejorar. O al menos se puede intentar.
Y es más difícil cuando ya haz pasado malos ratos, pero ninguno era cómo éste... éste es peor.
Y se complica más cuando sé de tu hermetismo, de tu boca cerrada y ojos limpios.
Peor es cuando me siento sola, más sola que nunca. Y no tengo tiempo para caerme o tropezar, porque no se me ha dado ni un minuto más.
Corroboras que los extremos son malos... pero no has llegado al punto medio.
Y sabes que tienes tiempo limitado antes de que todo sea demasiado tarde.
La culpa no te deja tranquilo.
Quieres hacer nada. Pero es imposible, pues, no te dieron ni un minuto más.
Y estas cosas pasan cuando sabes que estuvo en todo, lo ves en todo. Está en todo, y seguramente estará.
La incertidumbre es de las peores cosas que pueden ocurrir.
Y quieres desaparecer todo el tiempo... y te caes más cuando te das cuenta de que él es el único que te podría entender en un momento así... y con 1 palabra, te calmas (que lo hace más doloroso).

sábado, 2 de abril de 2011

Dudas

Dudas se agolpan en tu cabeza... Cómo sabes que lo que haces es lo correcto?
De pronto, una decisión se desmorona, y desesperado intentas reconstruir una que estaba en escombros...
Imposible es dar a entender lo que te pasa, pues nadie tiene el tacto de comprender la esencia del problema, nunca nadie tuvo tacto en 19 años.
Es difícil darse cuenta que las cosas no son como las expectativas señalaban las posibilidades.
Las opciones se vuelven contra tuyo.
Existe el silencio, atesóralo como si de ello dependiera tu vida.
La oscuridad y la luz se asemejan cada vez más a un interruptor.
Te asfixia la falta de libertad, de tiempo para meditar, respirar.
Usa los músculos y baja la cabeza.
La fuerza de voluntad es lo único que te queda.
Aguanta que nada es eterno, en teoría.
Intenta ser alguien para lo que a lo mejor no estabas hecho, solo.

jueves, 28 de octubre de 2010

Se acabaron las Utopías

Se acabaron las Utopías, se acabaron los sueños, se acabaron las esperanzas, y las luchas por las metas.

Hoy en día la gente ya no lucha, ya no sueña, ya no se sorprende, ya no buscan cosas nuevas. Se quedan todos atrapados en la selva de cemento que nos aprisiona más y más. Se limitan a una rutina envolvente que no cambia, salvo por periodos cortos de tiempo, pero antes de lograr vislumbrar lo que hay fuera de las 4 paredes donde la sociedad nos encierra, volvemos a lo mismo.

Tenemos miedo de conocer más allá de las murallas limítrofes, y argumentamos tener libertad, cuando en realidad el sistema nos oprime más y más. Tenemos miedo de apoyar lo que creemos contra vientos y mareas, porque la censura es enorme. Tenemos miedo de seguir nuestros impulsos porque van contra lo establecido.

Ya no escribiremos más historia, porque nos quedamos en analizar lo que pasó sentados en un escritorio, dejando que las cosas pasen sin siquiera mirarlas. Nuestros descendientes conocerán otra época oscura, que no será el Medioevo.

Se acabaron las Utopías, y más adelante se acabarán los árboles, los pájaros, y aumentarán las luces eléctricas, y los desechos inorgánicos.

Se acabaron las Utopías, y con eso, nos convertimos en un número más. Nos limitaron a ser una cifra, y nuestro futuro se remite a 5 alternativas pintadas. Nos cortaron las alas al remitirnos a pocas opciones para “ser alguien” en la rutina diaria. Dejaron de lado las artes y las letras, para producir en lugar en crear.

Se acabaron las Utopías y con eso, se le dio más importancia a un montón de papeles de distintos colores. Ya no importa el individuo, sino las ganancias que produce. Si alguien sueña, se le queman los sueños para que no pinte estas tonalidades grisáceas de colores vivos. No importa si ayudaste al otro, o hiciste que perdiera todo lo que tenía, sino importa lo que logra producir para “avanzar” (cuando en realidad la involución es a pasos agigantados)

Pelean todos por el poder, muere gente y los demás celebran. Dejaron de admirarse las flores, y el pasto escasea en la ciudad, ahora la "moda" es cubrir todo de cementos, y lo que se enseña no es más que un montón de información agolpada sin sentido alguno. Se desvalorizó la magia, la sensibilidad, las emociones y sentimientos. Se acabaron las Utopías en el momento en que el mundo comenzó a pudrirse.




PD: Ataque humanista en su esencia

sábado, 4 de septiembre de 2010

Biografía


No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay, sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: morir.



Gabriel Celaya

jueves, 26 de agosto de 2010

Primavera



Parada frente al árbol, lo miro sin dejar de detenerme en sus flores que pareciera que se deshojarán con cualquier brisa, sus ramas delgadas y aparentemente frágiles, pero que son capaces de mantener cada flor en su lugar.

Aún no es promavera, quedan al menos 2 lluvias, y este árbol es el primero en florecer en mi calle, como se puede apreciar en el contraste con sus dos hermanos atrás, que florecen ya iniciada la primavera. Pero este árbol siempre florece antes que los otros, año a año. Sólo ahora me detuve más allá de ese detalle.

Quisiera ser cómo ese árbol. Quisiera poder florecer antes de lo que los demás creen que puedo florecer, quisiera aguantar las embestidas del viento cómo ese árbol, que a pesar de todo, es un adelantado. Quisiera poder brillar, poder aguantar, demostrar que aquellas ramas que se ven frágiles, no lo son, y que aquellas flores que aparentan deshojarse con un suspiro, aguantan lluvias y vientos... Quisiera que la lluvia, el viento, y las tormentas fueran nada para mí, que me sobrepongo a ellas, y que levantarse no cuesta... Quisiera que cada sueño, esperanza y cada camino que siento correcto sea cómo ese combinado de rosa y blanco que se mantiene en su lugar con las inclemencias del clima, logrando su fin: Sobrevivir en esta selva de cemento. Porque en el fondo, la vida es un sobrevivir incensante, con un vaivén de emociones, siempre con una tormenta en contra, con el depredador constantemente atrás de nosotros. Quisiera no tener miedo de estar alto como aquellas flores, por temor a la caída...


Suena:
Keep Holding On...

Para leer la letra click aquí

domingo, 8 de agosto de 2010

"... Me podría haber quedado toda la noche mirando el crepitar del fuego, similar para mí como la contemplación de sus ojos. Sus ojos... aquellos que me atrapan, y cuya reminiscencia es el cielo, me hundo en aquel café color amor, que no es sólo café, sino azul, verde, rojo, morado, blanco y amarillo a la vez, donde el cristal se ve opaco, y el blanco oscuro... Y cuando me doy cuenta de que me interné en el universo de su mirada, aparezco envuelta de mar y cielo a la vez, y las estrellas son parte de mi cuerpo..."

Dejé de escribir al escuchar un ruido sordo en mi puerta. La noche envolvía todo en oscuridad, y mi lámpara encendida no me daba más que tinieblas. Volví a escuchar el mismo sonido sordo. Dejé la pluma sobre el pergamino, y esperé, atenta y aterrada. Nada, sólo el silencio de la noche. Y de pronto, de nuevo aquél sonido sordo, indescriptible, aterrador. Lentamente me levanté, y avancé con cautela a la puerta... llegué a ella, y sin siquiera tocar la perilla, se abrió de par en par.

No había nada fuera, sólo oscuridad. Sin embargo, entró un viento fuerte, y aquel frío, al inspirarlo me llenó el cuerpo, congelándolo, sentí como en un último hálito de calor, mi alma salía de él, sin posibilidades de volver, y mi cuerpo más y más se iba paralizando, sentía el frío invadir mi cuerpo, desde el corazón. Mis lágrimas se convirtieron en un líquido salado, y la vida me abandonó.

En el lugar donde antes estuvo mi cuerpo, quedó una hoja, con 5 palabras escritas:

"Te amo, nunca te abandonaré..."

jueves, 5 de agosto de 2010

... Y así es como alguien se convierte en nadie





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